lunes 20 de julio de 2009


Hace unos días hice un trato con mi amigo Hora Ferreyra. Él me prestaba esta foto y yo le prestaba un texto mío. Así es que acá estoy, como en los viejos tiempos del Fotolog, poniéndole foto a lo que escribo, cosa que últimamente vengo haciendo en mi blog. Gracias Hora por cederme la foto!
“Quiero verte otra vez”. Me parece una de las frases más tiernas del mundo, y no sé por qué escrita en un simple mensaje de texto me conmueve de esta forma (¿Qué pensaría el abuelo Tata de lo que acabo de escribir?), los tres puntos suspensivos finales deben tener algo que ver. Me suenan como a impotencia, a esos momentos de desesperación que le agarran a uno, de ganas de ver al otro sin poder decirlo quizás. No es mi caso, por suerte. Yo lo dije ya, y no me voy a cansar de decirlo. Quiero verte otra vez. Hasta pido fotos prestadas para decirlo de todas las formas que se me ocurren. Qué cosa para decir ¿no? Quiero verte otra vez. Me gusta mucho poder verte. A mí también.
No puedo evitar mirar la foto y que en mi cabeza suene “Hymn to the sea”, que vendría a ser la banda sonora de lo que esta foto y este texto quieren decir, por más que hasta ahora no haya dicho nada más que boludeses:



Este blog me agarró más impulsiva que nunca. Escribo en el momento, sin pensar en las consecuencias de lo que estoy escribiendo. El post anterior dice “Cómo te gusta perderme”, y en este le grito al mundo que quiero verte otra vez. Cualquiera puede pensar, y con mucha razón tal vez, que estoy más loca que nunca. Pensarán también que jamás fui tan incoherente como ahora. Lo cierto es que realmente no me importa lo que la gente piensa de mí. Después de todo ¿quién es la gente?
Y bueno, el amor en mí es así. Soy impulsiva, ansiosa y boluda. Reacciono. Espero, no espero y desespero. Reflexiono y entiendo. Y quiero verte otra vez. Entonces espero.
El amor me hace decir boludeses, incoherencias y malas palabras.

viernes 17 de julio de 2009

El día que se hizo tarde




Cómo te gusta perderme.

miércoles 15 de julio de 2009

I got my eye on you, but I can look other way anytime soon.


"Esto pertenece a mi repetición de experiencias."

"(Es preciso conocer este lugar de metamorfosis para comprender por qué me duelo de una manera tan complicada.)"

Alejandra P., siempre que la leo me encuentro entre sus "delirios con lógica". Sus palabras cada tanto ilustran lo que a veces me duele.

Aún así, más allá de que el riesgo esta vez sí resultó peligroso, no me arrepiento absolutamente de nada. Viví, dije. Él dijo también. Pero no hizo. Y, como bien dijo una vez A. P., las palabras no hacen el amor, hacen la ausencia.

sábado 11 de julio de 2009

Deja Vu

Lo genial de las segundas oportunidades es tener la absoluta certeza de que todo va a ser distinto a como fue. No se sabe de dónde saca uno la seguridad de que aprendió.
Los principios de las segundas oportunidades están llenos de una magia infantil, casi exagerada... pero aún creíble, palpable. Ahí se está otra vez, pero el aire es otro. Todo es igual y distinto al mismo tiempo.
Serendipiedad del Serendipietismo.
Tengo excusa para escribir amor otra vez.

lunes 6 de julio de 2009

Arriesgarse


¿Qué tienen tan de peligrosos los riesgos? Yo creo que aquél que no toma riesgos, no está viviendo del todo, creo que eso se parece mucho a vivir a medias, a no terminar de sacarle el jugo a las experiencias. Creo también que aquellas vivencias que no nos invitan a correr riesgos son, en su mayoría, aburridas.


Entonces no me entiendo.